Cezar Britto discute caso de lutadores com embaixador

14/08/2007 - O presidente nacional da OAB, Cezar Britto, recebeu nesta segunda-feira carta de uma entidade de advogados dissidentes de Cuba. Eles pedem à Ordem que insista em obter do regime de Fidel Castro garantias à integridade dos dois pugilistas deportados pelo governo brasileiro em 4 de agosto. Rogam à OAB que envie um representante a Havana, para atestar in loco a situação dos boxeadores Guillermo Rigondeaux e Erislandy Lara. A carta traz o selo do "Comitê Gestor pela Liberdade de Rolando Jiménez Posada". A entidade congrega advogados que divergem da ditadura cubana –na clandestinidade, em Havana, ou desde o exílio. O signatário da correspondência é o advogado Luis F. Fernández, que reside em Miami (EUA).

Nesta terça-feira (14), Cezar Britto reúne-se com o embaixador de Cuba no Brasil, Pedro Nuñez Mosquera. Vai solicitar informações sobre o tratamento dispensado aos dois desertores da delegação cubana enviada ao Pan do Rio. A visita à embaixada foi aprovada em reunião do Conselho Federal da OAB, há uma semana. No mesmo encontro, a OAB aprovou o envio de carta à União dos Juristas de Cuba, pedindo que acompanhe o caso dos pugilistas e envie informações à co-irmã brasileira. Decidiu-se também estudar a hipótese de envio de um advogado brasileiro a Cuba. Na correspondência enviada a Britto, a entidade dissidente diz recear que pode ser inócua a solicitação de ajuda à União dos Juristas de Cuba.

"Pedimos que não depositem toda sua confiança na petição ao ‘grêmio de advogados cubanos’, já que, apesar de existir bons, honestos e valentes letrados na Ilha, dispostos a atuar com independência em relação ao regime, o ‘grêmio’, como tal, é efetivamente controlado pelo governo”, anota Luis F. Fernández. Lembra que, "em Cuba, não há Poder Judiciário Independente". A constituição "subordina os tribunais à Assembléia Nacional do Poder Popular", submetida à vontade do governo. O que "torna irrelevante qualquer gestão que os advogados possam empreender" em favor dos pugilistas. Daí o pedido para que a OAB envie um observador a Cuba.

Luiz F. Fernández aproveita para pedir à OAB que interceda em favor de Rolando Jiménez Posada, o advogado que dá nome ao comitê dissidente. Foi preso em abril de 2003. Acusaram-no de difundir em público mensagens contrárias ao regime. Em janeiro de 2007, condenaram-no a 12 anos de cadeia, em "julgamento conduzido a portas fechadas" e sem direito "a uma defesa minimamente adequada".

Simultaneamente às gestões da OAB, a assessoria do ministro Tarso Genro (Justiça) reúne o testemunho de pessoas que acompanharam de perto a deportação dos atletas cubanos. A pedido do diretor do Departamento de Estrangeiros, Douglas Vasconcelos, enviaram ofícios ao ministério o procurador da República Leonardo Luiz de Figueiredo Costa e o presidente da seccional da OAB no Rio, Wadih Damous.

O procurador diz que esteve a sós com os pugilistas Rigondeaux e Lara às 20h30 do dia 3 de agosto, véspera da deportação. Esclareceu a ambos que agia com "independência" em relação ao governo. Ofereceu-lhes "medidas de proteção", caso desejassem permanecer no Brasil. Diz que os boxeadores manifestaram "o desejo de regressar a Cuba, dizendo que possuíam famílias (filhos e esposas), que eram heróis em sua terra natal e que não tinham medo das sanções que eventualmente viessem a sofrer".

Quanto Wadih Damous, relatou ao assessor de Tarso Genro, em ofício com o timbre da OAB-Rio, que também esteve no hotel em que se encontravam os pugilistas, na noite de 3 de agosto. Não chegou a se avistar com a dupla. Limitou-se a conversar com Figueiredo da Costa. Diante do relato do procurador, "tranqüilizei-me", escreveu o dirigente da OAB, "e pus-me na expectativa da repatriação dos cidadãos cubanos, o que foi efetivado no dia seguinte, conforme a legislação em vigor".(A informação é do Blog do Josias)

Carta recebida pelo presidente nacional da OAB:

Comité Gestor por la Libertad de Rolando Jiménez Posada

Agosto 13, 2007
Dr. Raimundo Cezar Britto Aragao
Presidente, Conselho Federal,
Ordem dos Advogados do Brasil, Brasilia, DF
Brasil

Distinguido Dr. Britto,

Hemos leído con agrado la noticia sobre la decisión del Consejo Nacional de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) de pedirle al gobierno cubano garantías de “integridad física y tratamiento digno” para los boxeadores cubanos que fueran regresados a la Isla después de su fallido intento de escapar de la delegación deportiva enviada por el gobierno cubano a los Juegos Panamericanos. La noticia también indica que la OAB expresó preocupación con la prisa con la que el gobierno brasileño repatrió a los dos boxeadores.

También, según la noticia la OAB no descarta enviar un representante a Cuba para verificar la situación de los dos boxeadores, y pedirle al “gremio de abogados cubanos” que le den seguimiento a esa situación.

Nosotros, una agrupación de abogados cubanos, muchos graduados en Cuba durante la época revolucionaria y otros en el exilio, también compartimos esa preocupación, felicitamos a la OAB por su expresión de solidaridad con cubanos victimas de la tragedia que nuestra patria lleva sufriendo por casi medio siglo, y los instamos a que insistan no solamente en obtener esas garantías, pero sino también en enviar un representante para que verifique la situación actual de esos boxeadores.

Les pedimos que no depositen toda su confianza en su petición al “gremio de abogados cubanos” ya que a pesar de existir buenos, honestos y valientes letrados en la Isla, dispuestos a actuar con independencia del régimen, el “gremio,” como tal, es efectivamente controlado por el propio gobierno. Esos pocos abogados que sí se atreven a actuar con independencia del régimen no cuentan con las herramientas apropiadas para proteger a los boxeadores, ya que naturalmente se encuentran limitados por los extensos controles de un gobierno totalitario.

Además, aun si los abogados cubanos pudieran interceder libremente a favor de los boxeadores, el sistema judicial existente en la Isla hace irrelevante cualquier gestión que esos abogados pudieran emprender. En Cuba no existe un poder judicial independiente.

Los tribunales, de acuerdo a la constitución impuesta por el régimen en 1976 y parcialmente modificada en 1992, subordina los tribunales a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, Art. 121), que es el “órgano supremo” del Estado, con potestad constituyente y legislativa (Art. 69), que legisla a través de un Consejo de Estado (Art. 74) y ejecuta a través de un Consejo de Ministros (Art. 75(11)).

El Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ha sido Fidel Castro Ruz desde la imposición del régimen en 1959 hasta que el año pasado fuese reemplazado “temporalmente” por su hermano y heredero político, Raúl Castro Ruz. De esa manera todo el poder en Cuba ha sido institucionalizado en las manos de un hombre, y los tribunales, así como la fiscalía, que la constitución también subordina a la ANPP, y a la cual el Consejo de Estado instruye (Art. 128), están efectivamente subordinados a él.

Por eso es importantísimo que asociaciones de colegas extranjeros, como Uds., se interesen e intercedan a favor de cubanos desfavorecidos, oprimidos y perseguidos por el régimen, ya que se encuentran en un total estado de indefensión. Ni los abogados cubanos, ni el sistema judicial en la Isla, pueden hacerlo con efectividad. Toda ayuda que Uds. puedan brindar será inmensamente agradecida y recordada por futuras y presentes organizaciones de abogados cubanos independientes.

Ya que abordamos este tema, también quisiéramos pedirles que se interesen por la situación de los cientos de presos políticos en Cuba, y especialmente de colegas que se encuentran injustamente encarcelados simplemente por expresar opiniones contrarias al régimen. Un caso en particular nos concierne: el del abogado Rolando Jiménez Posada que se encuentra preso desde abril 25, 2003.

No lo juzgaron hasta diciembre 15, 2006 (tres años y nueve meses después del arresto), y lo condenaron en enero 9, 2007 a doce anos de prisión simplemente porque es un disidente pacifico, y lo acusaron de escribir letreros en lugares públicos y distribuir panfletos con mensajes antigubernamentales. Su juicio se condujo tras puertas cerradas, y se le negó todo derecho a una defensa minimamente adecuada.

En otras palabras, lo condenan a mas de una década de prisión en ergástulas del régimen por el simple hecho de pacíficamente expresar sus opiniones políticas; derecho expresamente reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y en tantos otros documentos de amplia aceptación jurídica que abogan por los derechos inalienables del individuo.

Tomamos la oportunidad de aquí anexarles copia de la sentencia pronunciada por el Tribunal Provincial Popular de la Ciudad de La Habana condenando a Jiménez Posada, y de la carta de este, de su puño y letra, fechada 12 de abril del 2007, donde explica su postura, el proceso a que fue sometido y su situación.

Cualquier gestión que su distinguida organización pueda emprender a favor del colega Jiménez Posada, los boxeadores recientemente repatriados, los otros presos políticos en la Isla, y nuestro pueblo que sufre, les será eternamente agradecida.

Luis F. Fernández,
a nombre del Comité
Miami, FL